
El Gobierno ha presentado una nueva propuesta legislativa que reducirá el número máximo de alumnos por clase en toda España. Las aulas de primaria pasarán a tener un máximo de 22 estudiantes, mientras que en la ESO el límite será de 25. Esta medida pretende favorecer una atención más individualizada y mejorar el ambiente de aprendizaje.
La iniciativa también contempla ajustes en la jornada del profesorado. En Infantil, Primaria y Educación Especial, los docentes tendrán un máximo de 23 horas lectivas semanales, mientras que en Secundaria el límite será de 18 horas. Con ello, el Ejecutivo busca aliviar la carga laboral y permitir que los docentes dediquen más tiempo a la planificación y al seguimiento del alumnado.
Otra de las medidas clave es la consideración especial del alumnado con necesidades educativas. Para calcular la ratio de cada aula, estos estudiantes contarán doble, lo que permitirá distribuirlos de forma más equilibrada y garantizar más recursos de apoyo en los centros sostenidos con fondos públicos. La aplicación de este criterio comenzará en el curso 2026-2027.
Desde el Ministerio de Educación se enfatiza que estas decisiones buscan revertir recortes del pasado, reforzar la equidad y promover una mejora estructural del sistema educativo. El objetivo central es avanzar hacia un modelo más inclusivo y con mayor capacidad de respuesta ante la diversidad del alumnado.